viernes, 25 de abril de 2008

La renuncia previsible

Sin sorpresa y esperable. Así se define la renuncia de Martín Lousteau al cargo de Ministro de Economía de la Nación, tras más de 190 días desde su asunción. Los rumores sobre la salida del Joven funcionario habían tomado fuerza a mediados de la semana, cuando un supuesto plan del ex ministro se había desviado del lineamiento del Gobierno y sus políticas económicas.
Ese plan incluía una reducción del gasto público y una intención de crecimiento moderado, de 5 o 6 puntos, lo cual chocaba con el concepto de “progreso en velocidad” y control desmedido que el ex presidente, de papel muy preponderante en las gestiones del Gobierno, mantiene sobre la economía nacional.
De todas maneras, la participación de Lousteau desde diciembre fue casi nula. Sus apariciones esporádicas en alguna reunión con la Presidenta o empresarios y algunas declaraciones acerca del conflicto con el campo y las justificaciones por las altas retenciones, se contradecían con la importancia del Ministerio del cual se hizo cargo.
Incluso desde el campo se coincide en que su figura ya estaba “desgastada” y que no participaba de las negociaciones.
Al mismo tiempo, las diferencias con el polémico secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, que ya habían alcanzado nivel público durante el acto proselitista de la Presidenta durante el paro agropecuario, resultó determinante para el futuro político del encargado de Hacienda. El excesivo poder de Moreno, conferido por Néstor Kirchner y su esposa fue demasiado para el Ministro, que también trató de impulsar cambios radicales en el INDEC, la agencia de estadísticas ya muy golpeada por el manejo indiscriminado, y hoy en día muy evidente, de los números de la inflación y los precios.
Pero la decisión ya estaba tomada incluso en las altas esferas del poder. Es por ello que Carlos Fernández, reciente jefe designado de la AFIP, tomará el cargo de Ministro de Economía. Cuales serán los planes y medidas que el flamante funcionario tomará serán “misterio resuelto”. ¿Por qué ‘misterio’ y por qué ‘resuelto’? Porque todos esperan las primeras palabras del nuevo ministro, pero debido a su fidelidad al Gobierno – expresadas por el mismo funcionario - determina que las manos de Kirchner seguirán manipulando los hilos de la economía nacional.
Suficientes son las palabras del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, para confirmarlo: “Piensa la economía en los mismos términos que nosotros y seguirá adelante con las reglas centrales de este Gobierno”. No son de esperar cambios.
Fernández también declaró, justificando la salida de Lousteau, que el ciclo “ya estaba cumplido” y que “más allá de cualquier plan personal que uno tenga, nunca debe olvidarse que uno es Ministro de la Nación y se debe a otros intereses”. Crítica al ex ministro. Tal vez una demostración más de que este Gobierno no resiste las diferencias de opiniones o planteos alternativos a los que mantienen desde la presidencia de Kirchner.
La renuncia del ex Presidente del Banco Provincia se suma a la lista de Ministros de Economía que en democracia no pudieron aguantar todo un periodo presidencial. No solo eso, su duración al frente del palacio de Hacienda se convirtió en una de las más cortas de los últimos 25 años: cuatro meses y 14 días. Por detrás de Juan Carlos Pugliese (un mes y 13 días) y Jesús Rodríguez (un mes y 28 días) ministros durante el fatídico final de la Presidencia de Alfonsín. Incluso permaneció en el cargo menos que su antecesor, Miguel Peirano, quien irónicamente, también se alejó antes de la asunción de Cristina Fernández, motivado por la falta de protagonismo y autonomía. Palabras que son comunes en varios estratos del gobierno que lidera el Matrimonio santacruceño.

miércoles, 9 de abril de 2008

El futuro a los golpes

‘Los chicos son el futuro’. Frase de conocimiento popular, y de verdad irrefutable. Pero la realidad demuestra que ese futuro se tiñe de colores oscuros para muchos de los chicos del país. Y los números no mienten.
Más de 3000 denuncias se han realizado contra abusos infantiles de distinta índole en todo el 2007, solo en la Provincia de Buenos Aires. Es importante remarcar que el miedo a denunciar va desapareciendo, pero es alarmante el incremento de la violencia contra menores.
Las causas son varias. Trabajo sacrificado y poco remunerado para los padres, antecedentes de agresiones en pasadas generaciones. Son razones económicas, profesionales. Pero ante todo, son razones educacionales. Sin embargo, no es la escuela la única responsable, e incluso a veces el ámbito escolar trabaja como contención para el chico golpeado.
Analizando el fenómeno de manera global, no es complicado ver la mala influencia que los jóvenes y adolescentes reciben de la calle, las publicidades, los video juegos, y más marcadamente, de la televisión.
Sobrevuela en el aire una cultura del pisoteo: eliminar al rival, la agresión física y verbal como camino para avanzar o perder posiciones en algún estamento de la sociedad, a nivel humano o profesional. La Vulgaridad es un condimento clave en esta maquinaria de la diversión barata, que no intenta más que ganar plata, y no importa la formación de quienes están viendo. No hace mal un poco de diversión y relax. Pero es contaminante una dosis extrema de grosería. Y los emisores son varios, lamentablemente.
De todas maneras, las falencias en los adultos juega un pape preponderante. Por una parte, la falta de capacidad y manejo pedagógico de muchos de los maestros y profesores del país, que no se hacen respetar, y cuando lo intentan, los caminos tal vez no sean los adecuados. Sin embargo, la caída libre de la calidad en la educación hace cuatro décadas se viene acrecentando, y los cambios culturales en ese aspecto han sido un retroceso en el país. Se ha perdido el respeto. Se ha perdido la responsabilidad. No extraña que un chico golpee a su maestra. No extraña que un gran porcentaje de los chicos reprueben rotundamente en los exámenes de ingreso a una Universidad.
Por otra parte, hay padres que conviven con la violencia, caracterizada en distintas formas: Abusos de un jefe en un trabajo que no estimula, intolerancia e impaciencia en las congestionadas calles y veredas de la ciudad.
Todos estos elementos se conjugan, y los resultados saltan a la vista. Y en muchos de los casos, desgraciadamente, la mente contaminada de un chico que fue educado en un ambiente hostil, lo empuja al odio insensato contra un compañero, un vecino. Y las armas se hacen presentes. Y las muertes de jóvenes se convierten en una de las tantas tristes noticias que día a día los Argentinos decentes sufren.
Pero algo “contaminado” puede “descontaminarse”. Para ello, las medidas del estado en capacitación docente es fundamental. Y el papel de los maestros es el enlace a una educación que provoque resultados eficaces y satisfactorios. Y a nivel social, el Estado juega un papel más importante del que se cree. Cuestiones como el mal viajar y las insuficiencias económicas son puentes hacia el malestar. Y el poco control sobre el manejo de dogas y alcohol en los jóvenes son los elementos que potencian aun más la violencia. Y todo ello conlleva a un clima familiar peligroso.
El futuro humano de la Argentina esta en riesgo. Denunciar es un primer paso, muy importante. Ahora faltan las medidas drásticas a tomar. Y que se apliquen. En cada uno de los componentes, no en algunos, y por un instante. En todos, y de manera permanente.

miércoles, 2 de abril de 2008

26 años después…

Más de un cuarto de siglo ha quedado atrás, pero la lucha de nuestros héroes continúa en pie. El tiempo ha pasado, los distintos gobiernos democráticos han triunfado, y han fracasado, pero la herida sigue abierta. Y varios actos en todo el país, en este nuevo aniversario, así lo demuestran y reflejan.
Es latente el recuerdo y la sensación de aquél día en que jóvenes argentinos desembarcaban en las cercanas Islas Malvinas, bajo jurisdicción extranjera, cumpliendo órdenes de un Comandante que, en el papel de Presidente, intentó manipular la opinión pública lejos de la crisis nacional, con un ambicioso y criminal accionar militar. Irónicamente por un instante lo logró.
Hoy, 2 de Abril de 2008, la República Argentina sigue reclamando, sin éxito alguno, por la soberanía de Las Islas Malvinas, las cuales, a pesar de ser descubiertas por un marino Español en 1520, se encuentran bajo el dominio de la potencia británica desde hace 175 años.
Los homenajes comenzaron durante la madrugada en Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego, donde se contó con la presencia del Vicepresidente, Julio Cobos, junto al Monumento a los Caídos en Malvinas. Y este mediodía la Presidenta Cristina Kirchner encabezó el acto en El Palomar. Allí remarcó que la lucha por canales diplomáticas en función de la soberanía de las Islas es un reclamo “irrenunciable e inclaudicable”.
Sin embargo, Gran Bretaña no da muestras de ceder en lo más mínimo su poder y dominación sobre las islas Falklands, tal es la denominación que en idioma inglés se les adjudica. Y esta cuestión va más allá del orgullo y el nacionalismo ingles o Argentino, independientemente del fundamento que ambas partes puedan sostener.
Hay intereses económicos. Se han realizado acuerdos entre empresas británicas para realizar perforaciones en búsqueda de petróleo en el suelo isleño y sectores adyacentes, e incluso en Septiembre del año pasado El Reino Unido preparaba un pedido ante la ONU para extender 150 millas marítimas más la zona de exclusión, para la explotación de petróleo y gas, lo cual podría iniciar un conflicto mayor, debido a que llegaría a aguas Argentinas.
De todas maneras es contradictorio pensar que el reclamo Argentino reviste intereses económicos en pos del progreso Nacional, cuando se han renovado las licencias de explotación en aguas y territorio propio por parte de empresas extranjeras. Por un lado se defiende la política de derechos humanos y la defensa de nuestra soberanía, y por otro lado más oscuro, se firman acuerdos de aprovechamiento extranjero sobre nuestros recursos naturales – en muchos puntos del país, no solamente en relación a la confrontación permanente con los ingleses.
En medio de esta disputa particular y poco feliz, a nivel humano los argentinos seguimos sufriendo y recordando la gesta patriótica de los soldados que dejaron su vida por lo que creían correcto.
La puja por intentar ingresar a las Islas para conmemorar in situ lo sucedido en 1982 continúa en pie, ante la negativa de Inglaterra para facilitar el ingreso de ex combatientes y familiares. Lamentablemente, los trámites a nivel internacional y la diplomacia van a un ritmo lento, ayudados por la intolerancia o el menosprecio por quienes consideramos “enemigos”. Este sentimiento parte de ambos lados.
Las diferencias con Inglaterra, que van mucho más allá de la rivalidad futbolística que un día Maradona exaltó con una proeza deportiva, se van a mantener, y más se fortalecerán cuando el poder económico se cruza en el medio. Con este antecedente de por medio, los discursos oficiales podrán tener intencionalidad política, pero los reclamos seguirán surcando el océano de lado a lado, y ninguna resolución se hará posible.