lunes, 30 de junio de 2008

Un Vicepresidente que habla

Tal como si fuese un pequeño que desiste de salir a acompañar a su madre adonde sea y patalea ante la orden, Julio Cobos, el Vicepresidente de la Nación, se ha convertido en las últimas horas en un personaje clave dentro de la historia novelesca que incluye al Gobierno Nacional y al sector agropecuario, al no concordar sus palabras con las de la Presidente Cristina Fernández.

Hasta la semana pasada, el rol del ex gobernador Mendocino – de pocas apariciones públicas importantes desde su asunción – se había limitado a asentir y defender las polémicas políticas que se imparten desde la Casa Rosada. Incluso, con respecto a las retenciones y el conflicto que la imposición de las mismas creó hace más de 100 días, Cobos mantuvo sus declaraciones en función de lo que el matrimonio Kirchner necesitaba – y que ahora necesita más que nunca: “consenso obligado”.

Sin embargo, hace una semana atrás, cuando el proyecto fue enviado al Congreso de la Nación, cuestión que fue más “resignación” por parte del gobierno que otra cosa, Julio Cobos, en lugar de repetir y reafimar los dichos de la Presidenta, saltó de su silla con argumentos más conciliadores y abiertos que los que maneja la pareja santacruceña y todo su gabinete.

“El gobierno no tiene que buscar votos, sino consenso”. Frases como estas, que a primera vista parecen encuadrarse dentro de un ambiente de diálogo democrático, cayeron muy mal en las altas esferas del poder Ejecutivo. Es que el radical K se desvía levemente de la línea discursiva de Néstor Kirchner, quien se ha ocupado de mantener bajo presión a los legisladores que responden al oficialismo, tal vez “asustado” porque muchos de ellos ya han declarado que el proyecto debe modificarse antes de ser sancionado.

“Mis acciones son institucionales y enmarcadas en un profundo respeto al sistema democrático y a la Constitución Nacional”, se defendió el Vice. Lamentablemente, el juego de la política en Argentina requiere mucho más que un tono conciliador y dialoguista. Requiere oportunidad y saber cuando hablar, y cuando no. Tristemente, una verdad. Y ya Cobos había sido duramente criticado al convocar a los gobernadores para sumarlos al debate en el Congreso. Hay que recordar que aquellos de orientación justicialista y oficialista, después dijeron que no, orden impartida desde Balcarce al 50.

El levantar la voz a no le esta saliendo barato. Muchos dirigentes oficialistas salieron al cruce de sus declaraciones. El Ministro del interior Florencio Randazzo fue muy duro con Cobos, al decir que “su preocupación debe concentrarse en preservar los intereses del poder que representa y no con la Argentina concentrada y corporativa”. Palabras fieles con tono clásico de un soldado kirchnerista, que da a entender que definitivamente, hay que hacer lo que la Presidenta quiera. En ese mismo tono se refirió el Gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, afirmando que lo más importante es “respetar a rajatabla la conducción política de la Presidenta de la Nación”. ¿Eso quiere decir que no se puede disentir ni opinar incluso dentro del mismo poder Nacional? ¿Qué nos queda a los demás? No es raro escucharlo del gobernador que tuvo que dar la cara con un comunicado del PJ que apoyaba a las retenciones, sometiéndose a la maquinaria kirchnerista que maneja el presupuesto de la Nación a su antojo.

¿Cómo seguirá esta historia? Todo parece indicar que apenas se solucione la cuestión campo – gobierno y el proyecto de las retenciones sea sancionado, el vicepresidente tendrá que lidiar con el reto de la Presidenta y el ex presidente, tal como si fuesen los autoritarios padres que retan a su hijo por, simplemente, abrir la boca y no hacer lo que se le dice. Gracioso, pero real. Lamentablemente, en la realidad, esto puede significar un costo político enorme. Y Cobos lo sabe.

domingo, 15 de junio de 2008

Cuando no se respeta la historia

La historia nos indica que fuimos, que somos, y hacia donde vamos. En la historia conviven las dos caras de la moneda: la felicidad y la tristeza, el jolgorio y la tragedia. Y los personajes que la han escrito y continúan escribiéndola personifican a todos los comportamientos humanos posibles: Honestidad, honor, responsabilidad y seriedad, también corrupción, violencia, desprotección y charlatanería.

¿Quién fue San Martín, más allá de Libertador? ¿Por qué se lo recuerda a Belgrano, además de ser el creador de la Bandera Nacional? ¿Cómo fomentó Sarmiento la educación en Argentina?
Cuestiones básicas que conforman – o deberían conformar – los planes de estudio del ciclo primario, secundario, incluso terciario y universitario de todo el país.
Lamentablemente, la convivencia en el ámbito educativo entre los docentes, los alumnos, las autoridades y el aprendizaje real, cada vez resulta más complicada. Y ello atenta seriamente contra los conocimientos fundamentales que se requieren para la formación de los adultos y profesionales del mañana.

¿Dónde está el respeto hacia la historia y sus componentes? José de San Martín falleció el 17 de Agosto, Manuel Belgrano el 20 de Junio. Y no el 20 de Agosto ni el 16 de Junio. Ya es ridículo conmemorar el deceso. Más ridículo, y totalmente desubicado, mover una fecha por el solo hecho de “motivar” al turismo para un fin de semana largo. Pero esta decisión se ampara en la ley 24.445, sancionada y promulgada entre diciembre de 1994 y Enero de 1995. La misma indica que dichos feriados “serán cumplidos el día que corresponda al tercer lunes del mes respectivo”.
Aún cuando puede aparentar una tontería, esta decisión del Congreso parece encuadrar perfectamente con el deterioro educacional argentino, aún cuando no posea relación directa. Muchos jóvenes hoy en día no saben quienes fueron realmente San Martín y Belgrano. Vale la pena recordar que el feriado del 11 de Septiembre, en conmemoración a Domingo Faustino Sarmiento, ha dejado de ser tal.

Muchos comerciantes y empresarios se benefician altamente con un fin de semana largo y el afluente de turistas que se movilizan por todo el país, rico en paisajes y comodidades. Y nadie niega que el descanso en un feriado es un poco de oxígeno que permite “sobrevivir” a las idas y vueltas que se viven día a día durante la semana.
Ello no es justificativo para deshonrar a quienes engrandecieron al país con actos valerosos y contribuciones significativas que marcaron el camino del cual, aún hoy en la actualidad, nos desviamos constantemente.

“Afortunadamente”, el 25 de Mayo, día en que se creó el Primer Gobierno Patrio, y el 9 de Julio, día en que se celebra la ansiada Independencia, aún mantienen su carácter de inamovibles, así como también el 24 de Marzo (Día Nacional de la memoria por la Verdad y la Justicia) y el 2 de Abril (Día del veterano y de los caídos en la Guerra de Malvinas). Estos últimos merecidamente – y lamentablemente - ganaron su lugar dentro del calendario argentino, consecuencia de dos hechos horribles que bañaron de sangre al pueblo argentino, muy cercanos en el tiempo, y por ende, muy frescos.

Para llegar a este momento de la carretera, Argentina, como sociedad y como país, tuvo que en algún punto poner primera y arrancar. Pero por muchos años, en distintos momentos, creímos ir por autopista. Y a dos años del bicentenario, muchos asuntos como nación siguen pendientes. El federalismo tal vez sea la “gran cuenta pendiente”.
Pero para evitar esa “falta de cumplimiento” para con la historia, debemos recordar a los protagonistas de la misma, y entenderlos, estudiarlos, analizarlos…mínimamente, saber de quienes se habla y cual fue su aporte.


Homenajeando a quienes se podrían considerar “los padres de la Patria”, un saludo enorme y afectuoso a todos los padres de familia. ¡Feliz día!

sábado, 7 de junio de 2008

DIA DEL PERIODISTA

"¿Por qué se han de ocultar a las Provincias sus medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema? ¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península?... Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal, con el título de la Gaceta de Buenos Aires".

Palabras firmes y comprometidas con la realidad que vivía un país que nacía. Mariano Moreno inició el camino periodístico en la Argentina Independiente, cuando el 7 de junio de 1810 fundó “La Gazeta de Buenos Ayres”. El mismo Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli plasmaron en papel las primeras notas periodísticas de una nación joven, virgen. Y abrieron las puertas para el ejercicio de un oficio que, 198 años después, se ha profesionalizado y convertido en masivo.

El periodista no es más ni menos que nadie. Posee ideologías que guían su forma de pensar y actuar ante ciertas circunstancias. Opina como cualquier ser humano libre puede opinar. Pero su responsabilidad ante la sociedad es – y debe ser – sagrada y respetada por los mismos profesionales: Generar un puente de comunicación entre los ciudadanos. Y entre los ciudadanos y las instituciones, las organizaciones, y la dirigencia política, cualquiera sea su jerarquía.

El periodista debe informar con responsabilidad. Está claro que existen parásitos que ensucian – y han ensuciado en el pasado – la reputación de quienes profesamos con gusto y pasión esta profesión, en busca del cumplimiento eficaz de los tres objetivos básicos de nuestra actividad: informar, forma y entretener. Pero el periodista, por el simple hecho de aparecer en un programa de televisión o de radio, o escribir una nota en una revista o diario, se compromete seriamente para con aquellos a los que quiere una historia contar.

El comunicador debe investigar. Debe denunciar. Debe destacar. Debe argumentar sin falsedades ni mentiras. Debe vivir y sentir la realidad que lo rodea.

Y aunque actualmente la actividad periodística ha sufrido una apertura gratificante, pero a veces injusta – ya que pululan por los distintos medios, en especial el televisivo, personajes que se apropian de la profesión y los productos que de la misma nacen, sin haber estudiado – el “hombre de los medios” necesita defender la honestidad y la integridad. Y desde su posición, educar, estimular el aprendizaje. Y no convertirse en un mero títere de las empresas, ni vender “chatarra”, ni alinearse con la espectazularización y el show bizarro que hoy en día son festejados.

Nuestra tarea es proteger la libertad de prensa y expresión, y no quedarnos en la democracia de palabras, sino también en los hechos. Y el único camino para ello, es defender nuestros ideales, los individuales y ajenos, y aquellos que hacen a nuestra profesión. Y no es una mochila pesada a cargar, es nuestra responsabilidad.

¡Feliz día a todos los periodistas, y a quienes inician el recorrido académico, siguiendo el sueño de comunicar, con honestidad y humildad!