domingo, 19 de julio de 2009

Amigo: Una presencia eterna.

El largo trayecto de la vida implica experimentar vivencias de toda índole, que polarizarán sentimientos ambiguos a cada instante: La felicidad y el dolor, gloria y fracaso, triunfo y derrota.

Mirar hacia adelante, gozando y aprovechando la gloria y satisfacción que los buenos momentos generan, y encarando sin miedo y con fuerza el dolor y la impotencia que un mal momento crea es la receta para desandar un camino que conjuga la brillantez y la oscuridad.

Vivir las etapas naturales de la vida implica un orden lógico a seguir indefectiblemente, experimentando las más simples o complicadas circunstancias que dichas etapas nos presentan mes a mes, año a año. No obstante, la soledad no es una característica del vivir – más allá del sentimiento en sí que por momentos durante los años nos abruma -, y a pesar de su condición principal de ‘obligatorias’, las relaciones sociales marcarán el condimento esencial que le dará sabor – no siempre dulce – a cada paso que damos.

Es irónico pensar que de las miles de conversaciones de las que formamos y formaremos parte durante nuestra existencia, fueron y serán compartidas con personas a cuyo encuentro iremos solo por un tiempo determinado, sea el mismo muy corto o muy largo.

Y una pequeña porción de esos individuos que alguna vez hemos cruzado, conformarán la “elite” de amistades que integrarán una parte significante de nuestra vida, y a quienes les brindaremos la confianza y el cariño, que si mantiene su reciprocidad en el tiempo, la cual debe ser cultivada y cuidada siempre, ser constituirán en lo que comúnmente denominados ‘amigo/a’.

No hay una regla o norma social que indique cuál es el número básico de amistades que una persona debe tener para considerarse, por un lado, sociable, y por el otro, feliz.

La amistad es un valor que se cultiva con la interrelación, la empatía y el consejo, y que crece al son de un abrazo, una risa, una salida o una charla.

¿De dónde y cómo surgió el día del Amigo?

Exactamente 40 años atrás, mientras Neil Armstrong y compañía se convertían en protagonistas de uno de los sucesos mundiales más importantes – y polémicos - del siglo XX, que marcó el poderío del hombre – en el marco de guerra tecnológica y territorial de una nación sobre otra en la denominada Guerra Fría, un argentino analizaba tal evento más allá de su deslumbramiento estético.

“¡Ya está, es el día elegido!” fue la primera exclamación del Doctor Enrique Ernesto Febbraro. Mil cartas a cien países y alrededor de 700 respuestas positivas catapultaron al concepto del “día del amigo” a ser una realidad de alcance “casi” global.

Lejos de la promoción puramente “marketinera” que se realiza intensamente año a año para lograr ventas extras de artículos y servicios que directa o indirectamente apunten a generar la reunión de dos o más personas, el 20 de Julio se instituyó como la ocasión especial donde los teléfonos se saturan con llamadas y mensajes de texto para saludar a aquella persona que, por algún motivo u otro, supo ocupar su lugar – positivamente - en la percepción que del entorno un individuo particular tenga.

Sencillamente, citando al Doctor creador de tan saludable homenaje, "Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y esperan a oír la contestación”.

Como cierre de este pequeño y humilde recuerdo que a las amistades, cercanas y lejanas, con sentimiento se trató de presentar, se halla la traducción de una letra del dúo norteamericano Simon and Garfunkel, de una de sus canciones titulada: “Como un puente sobre aguas turbulentas”.

Cuando estés cansado, sintiéndote mal.
Cuando las lágrimas estén en tus ojos, yo las secaré todas.
Estoy de tu lado, cuando los tiempos se tornen difíciles
Y simplemente los amigos pueden ser hallados
Como un puente sobre aguas turbulentas, yo me afirmaré
Como un puente sobre aguas turbulentas, yo me afirmaré.

Cuando estés mal y afuera
Cuando estés en la calle
Cuando la tarde cae tan duramente
Yo te confortaré
Tomaré tu lado.
Cuando arribe la oscuridad
Y el dolor esté alrededor
Como un puente sobre aguas turbulentas, yo me afirmaré
Como un puente sobre aguas turbulentas, yo me afirmaré.

Embárcate,
Embárcate cerca,
Tu tiempo para brillar ha llegado
Todos tus sueños están en camino
Mira como brillan
Si necesitas un amigo,Yo me embarcaré justo detrás
Como un puente sobre aguas turbulentas, yo me afirmaré
Como un puente sobre aguas turbulentas, yo me afirmaré.

“¿Cómo se conoce al amigo? "Es fácil, porque no se lo ve, se lo siente"

¡FELIZ DÍA!

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